Clases en inglés: ¿Por qué en España se enseña mal este idioma?


La pregunta a la que vamos a dar respuesta en este artículo es algo que prácticamente todos los estudiantes españoles se han hecho alguna ocasión. Y no es para menos. Ya sea en la escuela pública como en la privada o en la concertada, el nivel de inglés y la forma de enseñarlo en los colegios es un método erróneo, desfasado y que ha causado estragos a varias generaciones. Aunque hay casos aislados que dependen de los propios alumnos, los profesores o los métodos empleados en las clases en inglés no tiene ninguna lógica que un joven que estudie este idioma desde el primer curso de Primaria llegue el último curso antes de entrar en la Universidad y no sea capaz de hablar con soltura el idioma, ya que se trata de 12 largos años. La cosa se pone peor cuando se ha sido alumno de inglés desde Preescolar o incluso en colegios supuestamente bilingües.

Pero las quejas hacia las clases en inglés del colegio o los problemas con el idioma no es solamente una concepción generalizada de la sociedad actual. Según el índice de nivel de inglés elaborado por EFE PI, el dominio de esta lengua en España no pasa del nivel medio y ocupa el puesto 23 del ranking de 70 países, muy por debajo de países como Suecia, Luxemburgo, Alemania, Suiza o Portugal. A su vez, somos los propios españoles los que consideramos que no estamos capacitados para hablar inglés. Según los últimos datos de un estudio elaborado por la oficina estadística de Eurostat, solamente un 19% de los españoles que hablan inglés considera que lo dominan.

¿Qué dificultad tiene aprender inglés en España?

El procedimiento de las clases en inglés habituales en la educación primaria y secundaria no son las más correctas. Es decir, para aprender un idioma hay que abarcar mucho más allá de la gramática, el aspecto al que se han aferrado generaciones de profesores en inglés.

El proceso por el cual aprendemos un idioma de forma nativa es: escuchar varias veces la misma palabra, reproducirla, perfeccionar la pronunciación, aprender a leer la palabra y aprender a escribirla. Sin embargo, en España las clases en inglés son completamente, al contrario. Las clases en inglés suelen empezar por aprender a escribir, luego a leer, luego a hablar y luego a escuchar. Y este proceso es totalmente erróneo. El objetivo de aprender un idioma es poder conversar con gente y hacerse entender y eso solamente se consigue haciendo mella en la conversación.

Un curso de inglés no debería ser algo aburrido

Otro de los aspectos que suele llamar la atención a la hora de analizar las clases en inglés es el aspecto lúdico de estas. Aprender inglés parece una pesadilla para muchos ya que las clases en inglés en las que escuchas a un profesor explicar la gramática por sexta vez o corregir los ejercicios sobre dicha gramática una y otra vez no tienen gracia para nadie. La famosa lista de los verbos irregulares, las infinitas listas de vocabulario o la repetitiva gramática son las claves de las clases en inglés que se pueden ver en institutos y colegios de España.

Así, uno de los principales problemas de las clases en inglés en España es el enfoque que los profesores dan a estas. De la misma forma que el método de escuchar al profesor sin ninguna participación por parte del alumno en cualquier otra asignatura, de cara a las clases en inglés no tiene un buen resultado. Los alumnos necesitan participar para poder aprender.

El número de alumnos es demasiado alto

Las clases en inglés no deberían superar cierto número de alumnos. Al igual que en otras asignaturas cuantos menos alumnos tenga una clase mayor calidad tendrán los contenidos que se aprendan. Las clases en inglés o las clases de idiomas requieren tener un número escaso de alumnos ya que cuanto más personalizadas puedan ser, mejor aprenderá el alumno.

En este artículo publicado en El Confidencial se especifica que los alumnos españoles tienen un nivel más bajo que los suecos aun dedicando más tiempo a hacer más deberes que ellos y empezando a una edad mucho más temprana.

El nivel de los profesores

En el mismo reportaje se especifica este aspecto. Hace unos cuarenta años que se comenzaron a formar los profesores de inglés actuales y la metodología para ellos no sería la más adecuada. Como la pescadilla que se muerde la cola. Otro de los problemas que se puede percibir a la hora de enseñar inglés en España es que lo propios profesores no tienen el nivel necesario para ello. Un profesor que haya aprendido inglés hasta alcanzar un c1 no tiene por qué tener el nivel necesario para enseñar su inglés a los alumnos ya que puede cometer fallos de pronunciación o errores básicos que un nativo no cometería.

Es por ello, que en los últimos años se ha visto aumentada la incorporación de asistentes nativos que controlan las clases en inglés impartidas por profesores españoles. Un aspecto muy positivo para los alumnos ya que un nativo tiene control total sobre el idioma.

Diferencias entre ambos idiomas que no se tienen en cuenta en las clases en inglés

No obstante, hay que tener en cuenta que el inglés y el castellano provienen de familias lingüísticas distintas y cada uno de ellos se ha desarrollado de una manera diferente. El inglés viene del germánico o anglosajón antiguo mientras que el castellano es una lengua romance que proviene del latín.

Esto provoca que fonéticamente sean muy diversas. Así, desde el aspecto lingüístico, el español tiene una fonética muy diferente que el inglés.

La manera de producir sonidos en inglés es diversa que en castellano. Por ejemplo, la letra “a” en inglés tiene una pronunciación diferente según la posición que ocupe en cada palabra. Mientras, en castellano se pronuncia igual independientemente de la posición.

A su vez, en inglés nos encontramos con doce vocales mientras que en castellano solo tenemos cinco. De la misma forma, la cantidad de fonemas consonánticos que tiene el inglés es superior a la del castellano: 24 frente a 18.