Se desata la polémica de los menús ofrecidos a los niños vulnerables durante el COVID.

A raíz del cierre de los colegios, 11500 niños vulnerables que se beneficiaban de menús escolares, dejaron de tener este privilegio para su alimentación. A cambio, Telepizza, Viena Capellanes y Rodilla ofrecieron menús para asegurar que estos niños tuvieran al menos una comida diaria garantizada. Pero dos meses después, nace la polémica. Sigue leyendo para conocer más.




Dos meses después del cierre de los colegios, lo niños más vulnerables de la Comunidad de Madrid siguen alimentándose de Telepizza y Rodilla. Los nutricionistas alertan del impacto para su salud y la asociación de padres presentan una denuncia administrativa contra la Consejería de Educación.


¿ En qué consisten estos menús?


El inicio de la crisis sanitaria COVID 19, marcó un antes y un después para estos niños que, gracias a las ayudas para garantizar una comida diaria caliente y una alimentación equilibrada, comían en los comedores escolares servidos en los colegios. Cuando los colegios cerraron y debido a las normas de confinamiento, este alimento diario fue imposible poder hacérselo llegar a los niños. A raíz de esta situación, La Comunidad de Madrid llegó a un convenio con empresas de comida rápida como Telepizza y Rodilla para garantizar los menús escolares de los menores más vulnerables durante el estado de alarma por el coronavirus. Es decir, a los que tenían un precio reducido en los comedores por ser sus padres beneficiarios de la Renta Mínima de Inserción (RMI). Unos 11.500 alumnos.


Poco después se sumó al mismo programa otra empresa, Viena Capellanes, con el objetivo de dar cobertura a los alumnos que viven en localidades donde estas empresas de comida rápida no están instaladas.


La Comunidad de Madrid paga por cada menú que Telepizza y Rodilla distribuyen 5 euros. Se han repartido ya más de 75.000 de estos menús por los que la Comunidad de Madrid ya ha pagado más de 375.000 euros. Son los padres los que cada día tienen que recogerlos en los locales más cercanos a su domicilio. Consisten en pizzas, hamburguesas, ensaladas y nuggets para los menores que acceden al menú de Telepizza, y en sandwiches, ensaladas y bocadillos con dos piezas de fruta al día para los de Rodilla.



FAPA y Más Madrid envían una queja al Defensor del Pueblo.


Tras cuatro semanas distribuyendo estos menús a los menores con más vulnerabilidad, la Federación Regional de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FAPA) Francisco Giner de los Ríos ha enviado una queja al Defensor del Pueblo. El organismo ha recibido otra por el mismo motivo del grupo parlamentario Más Madrid.


La FAPA se basa en un informe elaborado por la nutricionista y dietista Paloma Gladiné Martín y otros 16 compañeros han analizado la calidad nutricional de los menús.


Los expertos que firman el informe concluyen que es "urgente" replantear este programa. El estado de alarma se alargará hasta mediados de mayo por lo menos, pero lo más probable es que los menores no vuelvan a las aulas hasta verano. Tanto tiempo con con esta alimentación, advierten los nutricionistas, pueden tener serias repercusiones en la salud de los niños: sobrepeso, obesidad, diabetes e incluso afectar al estado emocional, entre otras patologías.


Los nutricionistas inciden y critican:

  • La escasa variedad que ofrecen los menús de Telepizza y de Rodilla que en su mayoría la dieta se basa en pizzas, sandwiches y hamburguesas y que son alimentos que su recomendación es que se coman de manera ocasional.

  • La falta de valor nutricional de los alimentos ya que estos menús se componen sobre todo de carnes procesadas e hidratos de carbono con harinas refinadas, fritos y rebozados, sobre los que se desconoce la calidad del aceite de fritura, y con snacks de acompañamiento, patatas de bolsa o alimentos de elevada densidad calórica y pocos nutrientes, “lo que en general se denomina comida basura”, inciden.

  • Salsas industriales: los expertos explican que aparecen en el 50% de los menús y que estas están asociadas a un elevado contenido en grasa, sal o azúcar y con aditivos que resultan “adictivos” y modifican el gusto.

  • Las grasas saturadas, azúcares y sal, también están muy presentes en estos menús elaborados a base de derivados cárnicos, bollería, patés y precocinados además de los refrescos.

La FAPA también ha denunciado que la ayuda ha ido únicamente destinada a 11.500 alumnos con una beca comedor concedida, pero hay otros 80.000 alumnos que gozan de esta beca y que no están percibiendo ningún tipo de ayuda por parte de la Consejería de Educación durante el estado de alarma.