Campamentos de robótica: ¿Por qué son buenos para tus hijos?


La creciente oferta de campamentos de robótica para niños así como otras actividades relacionadas con el sector se debe al cambio educacional que estamos viviendo en los últimos años. La educación del pasado se basaba en la absurda memorización de conceptos que olvidábamos al poco tiempo de recitarlos.

Cada vez es más común escuchar hablar de los campamentos de robótica y de cómo esta materia puede influir muy positivamente en la educación de tus hijos. ¿Es una nueva materia educativa o una simple moda pasajera? ¿Puede ayudarnos a potenciar las habilidades de los más pequeños? ¿Es posible encontrarla a precios asequibles?

Cuando miramos al futuro, empezamos a apostar por plantear retos a nuestros hijos y fomentar el uso de sus habilidades innatas para poder superarlos. Los niños nacen siendo científicos en potencia, personas curiosas deseosas de aprender, siendo los robots una actividad perfecta para complementar la educación que reciben en su día a día en la escuela.

¿Cómo pueden influenciar los campamentos de robótica en el futuro de tus hijos?

Aprender cuestiones relacionadas con la robótica es una de las opciones con más futuro para la vida de tus hijos. Un ejemplo muy claro de esto es el caso de David Aguilar. Cuando nació, David padecía el síndrome de poland, una enfermedad que le provocó una malformación en el pectoral derecho y que le impidió desarrollar su brazo con normalidad.

A los nueve años, cuando la informática para niños era menos accesible, David empezó a jugar con sus piezas de Lego. Le regalaban una caja, lo montaba como venía en sus instrucciones, pero al poco tiempo las deshacía y creaba construcciones nuevas. Necesitaba explotar su creatividad.

A los 9 años empezó a pensar que sus piezas de Lego podían servir para algo más hasta que a las dieciocho, fue capaz de construir su propia prótesis y superar así las dificultades que hasta ese momento, la vida le había puesto por delante.

Aparte del carácter extraordinario de esta situación, lo cierto es que este caso nos puede ayudar a explicar qué buscan los campamentos de robótica. A través de acciones cercanas a los más pequeños, se potencian sus aptitudes innatas y se les enseña a cambiar la concepción que tienen del mundo que les rodea.

Como dijo Paulo Coelho, cada persona, en su existencia, puede tener dos actitudes: construir o plantar. Los constructores un día terminan aquello que estaban haciendo y entonces les invade el tedio. Los que plantan, a veces sufren con las tempestades y las estaciones, pero el jardín jamás para de crecer.

¿De dónde nace la necesidad de trasladar los robots a las aulas?

Cada vez más padres afirman que sus hijos se aburren gran parte del tiempo. Aunque puede sonar extraño, el mundo tecnológico aprovecha este aburrimiento como una oportunidad. Un niño aburrido es un niño con muchas posibilidades de descubrir un entretenimiento nuevo, y la robótica la forma en la que se unen diversión y aprendizaje.

Se trata de una alternativa lúdica a esta situación y una opción a considerar a la hora de decidirte por los diferentes campamentos de verano. Los chicos ya no serán meros oyentes de sus monitores, sino que son los protagonistas de juegos de construcción a través de los cuales fomentan su creatividad y se mejora la comprensión sobre la tecnología.

Veamos esto con un ejemplo práctico

Piensa en una máquina. Es probable que te hayas imaginado una carcasa más o menos compleja, quizás con alguna rueda o una palanca. Ahora piensa en un robot. Probablemente te hayas imaginado algo más humano. Si le hubieras preguntado esto a tu hijo, hubiera pensado en los protagonistas de Star Wars, Grandes Heroes o el robot Wall- E.

¿Qué significa eso? Que solemos pensar en la forma de las cosas, cuando lo importante es el comportamiento de las mismas. Cuando un robot deja de andar o se gira automáticamente, es porque lo hemos programado para ello, después de haber hecho varias pruebas que no salieron como pensábamos.

Los campamentos de robótica fomentan el hecho de pensar en futuros imaginarios y resolverlos a través de la lógica y la imaginación, de forma que desarrollamos una visión global de las situaciones. Las cosas no son como las pensamos o las vemos. Los objetos dependen de la relación con el entorno que los rodea.

¿Influyen los campamentos de robótica en el desarrollo cerebral de los niños?