Aplicación de metodologías alternativas para ejercer como Baby sitter profesional.


Ser Baby Sitter o niñera es un trabajo de gran responsabilidad, en nuestras manos está el cuidado y la educación de menores. Las niñeras ejercen las labores que a priori deben realizar los progenitores por lo que debemos tener en cuenta que es un apoyo para esos padres que por sus ocupaciones diarias necesitan delegar en otra persona el cuidado de sus hijos.

No todas las familias pueden dejar a sus hijos con las abuelas ni desean que acudan a guarderías, tal vez por desconfianza o porque la salud del pequeño no se lo permita.

Antes de comenzar a trabajar como baby sitter

Las baby sitter son profesionales del cuidado de niños, como niñeras profesionales se requiere una dedicación, formación y habilidades específicas en el cuidado de los más pequeños.

Los padres se van decantando más por este tipo de profesionales ya que hay que tener en cuenta que van a dejarles al cuidado de lo más preciado que tienen y que no solo se van a encargar de protegerles, alimentarles y acompañarles, también van a educarles.

Los estudios que otorgan unos conocimientos idóneos para trabajar como baby sitter son los de Educación infantil y pedagogía, pero no hay una legislación que regule los requisitos para trabajar como niñera.

Las condiciones laborales de las baby sitter se fijan con antelación y varían si son cuidadoras externas o internas.

Tenemos que saber cuánto tiempo se va a desempeñar la labor como baby sitter ya que la conexión con el niño es muy importante, el vínculo que se crea no será igual en un mes que en años.

Las baby sitter externas no viven con la familia y las niñeras internas conviven en el hogar familiar, por lo que tienen el alojamiento y la comida garantizados. Los días libres y tiempo de descanso se debe acordar con los padres. El salario como baby sitter depende de varios factores como ser bilingüe o cuidar a más de un niño.

Antes de comenzar a trabajar como baby sitter hay que acordar con los progenitores de los niños de qué manera quieren que se eduque a sus hijos. La coordinación pedagógica con la familia es fundamental en la educación del niño, se debe comentar a los padres qué metodología vas a utilizar.

Acuerda con los padres cuáles son tus responsabilidades como baby sitter. Si vas a encargarte solo del cuidado de los niños o si también te encargaras de algunas tareas del hogar. Fija los límites antes de comenzar.

Consejos para ser la baby sitter perfecta

1) Conoce bien a la familia y a los niños que cuidas: Ten siempre a mano un listado con los números de emergencia, infórmate de las alergias e intolerancias que tienen los pequeños y no te olvides de consultar si tienes alguna duda sobre la alimentación o medicación de los niños.

2) Ten siempre actividades preparadas: Los niños se aburren fácilmente y tienen mucha energía. Seguro que muchas veces te sientes exhausta mientras ellos parece que no se cansan nunca. Vais a pasar muchas horas juntos por lo que es importante que tengas a mano algo con lo que se diviertan, recuerda ¡imaginación al poder !

3) Sé organizada: Los niños necesitan una rutina y a ti también te vendrá bien estructurar tu vida con las obligaciones y necesidades de tu cometido como Baby Sitter. Ten un calendario con las actividades extraescolares.

Unos padres satisfechos son la mejor carta de presentación, por lo que es importante tener una buena relación con ellos. Aunque sea un trabajo, el tipo de labores que realiza la baby sitter hace en poco tiempo pase a ser un miembro más de la familia.

Tareas en las que nos pueden ayudar según la edad

Según la edad y la etapa de desarrollo en la que se encuentre, podemos pedir al niño que ayude en algunas tareas del hogar. Estas actividades son muy útiles, refuerzan su autoestima, aumentan su autonomía, les hace más responsables y les ayuda a organizarse y tener una rutina.

Recordad que algunas de las tareas deben estar supervisadas por la baby sitter y que es importante que le agradezcamos y elogiemos su colaboración.

- De 2 a 3 años: pueden encargarse de ordenar y recoger sus juguetes, tirar cosas a la basura y poner cosas en la mesa como servilletas.

- De 3 a 5 años: A estas edades ya pueden desnudarse solos, ayudar a poner y recoger la mesa, ordenar y guardar sus libros, recoger la habitación y otras tareas sencillas como darle de comer a los peces.

- De 5 a 7 años: Si durante los años anteriores hemos estado enseñándole a realizar ciertas tareas será mucho más fácil que tenga iniciativa para ayudarnos. Con esta edad ya pueden doblar la ropa, colaborar en recetas sencillas, limpiar superficies pequeñas, regar las plantas, vestirse solo