Creencias principales más usuales en los empleados de hoteles


El turismo es uno de los principales motores de la economía española. El patrimonio histórico y cultural, la gastronomía y el turismo de sol y playa son algunos de los principales motivos que consiguen hacer nuestro país un destino ideal en el que pasar las vacaciones de los propios españoles y de millones de turistas extranjeros. Las últimas estadísticas han reflejado que, en 2015, turismo aportó el 11,1 % al PIB (Producto Interior Bruto) con un impacto de 119.011 millones.

España se mantiene otro año como el tercer país más visitado en el mundo, sólo superado por Estados Unidos y Francia. Hasta el mes de noviembre del pasado año, España recibió más de 71 millones de turistas extranjeros. Así, todas estas cifras reflejan la necesidad de mantener el turismo en nuestro país, más si se desea superar esta crisis.

A pesar de estos datos y buenas cifras, el turismo en España -como todo en esta vida- puede mejorar y aprender de sus errores con el fin de ofrecer un mejor servicio. En este artículo vamos a tratar las creencias más habituales por parte de los empleados de hoteles que no siempre son correctas y cómo la formación bonificada puede ayudarnos a mejorar toda una serie de aspectos.

¿Qué es exactamente la formación bonificada?

Antes de comenzar con las necesidades de formación que se presentan en el sector turístico dentro de los hoteles, queremos aclarar qué es exactamente la formación bonificada. La formación es una parte imprescindible para que las empresas incrementen su competitividad y productividad al fomentar que sus empleados desarrollen competencias y cualificaciones de sus asalariados. Para fomentar que esto se realice en las compañías existe la formación bonificada que es una ayuda económica mediante bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social.

La empresa turística, en este caso el hotel, puede decidir qué formación es necesaria para sus trabajadores y cómo y cuándo realizarla y organizarla.

“La hospitalidad no es tan importante”

Una de las máximas que se suele fomentar en los hoteles es la posibilidad de ofrecer cualquier servicio y necesidad que tengan los huéspedes durante su estancia. Es decir, si un cliente pide que le venga a recoger un helicóptero al hotel y tiene dinero para hacerlo, los empleados del hotel deberían hacer todo lo posible para que su petición ocurra. En muchas ocasiones lo que realmente diferencia y desmarca el hotel son los pequeños detalles que hacen mella en los huéspedes. Seguramente habrás leído sobre peticiones excéntricas que realizan los clientes a los empleados de hoteles. Como, por ejemplo, pedir un unicornio al servicio de habitaciones. ¿Cómo solucionar esta situación? Desde el hotel se compró un peluche de un unicornio. Parece una tontería y la situación es muy extrema, pero es un detalle que no se olvida.

La ética llevada al contexto de la hospitalidad y sumada a la excelencia de un servicio son dos aspectos que se tienen muy en cuenta a la hora de programar la formación de un grado turístico o cursos turísticos enfocados a los empleados de hoteles. Un hotel debe de hacer sentir a los huéspedes que están en su propia casa y esta capacidad no se estudia dentro de una asignatura de la carrera de Turismo. Dentro de la formación bonificada encontrarás muchos cursos que se adaptan a las posibles necesidades de los empleados en referencia a la atención al cliente. Por ejemplo, cursos de recepcionista.

“Los idiomas no son imprescindibles para trabajar en el turismo”

Otra de las máximas dentro del turismo y que muchos empleados turísticos no consideran. Efectivamente, cuantos más idiomas se conozcan mucho mejor cualificado estará el personal del hotel ya tendrán mayor posibilidad de comunicación con los clientes y huéspedes. Como hemos explicado anteriormente, el turismo internacional en España forma una importante parte de los viajeros en nuestro país. Así, cualquier empleado de hotel debería conocer al menos inglés y preferiblemente un tercer idioma facilitando así la estancia de los huéspedes.

Dentro de la Fundación Tripartita se pueden encontrar una infinidad de cursos de inglés, francés, alemán, italiano u otros idiomas que son específicos para empleados de hoteles, bares, restaurantes. Vocabulario y expresiones en función de las tareas de hostelería y atención al público. Este tipo de cursos están enfocados tanto a los profesionales que quieren trabajar como los que ya están trabajando. El objetivo de estos cursos de idiomas es enseñar a hablar dicha lengua a los alumnos para que puedan entender a los huéspedes nativos y hacer su estancia lo más agradable posible. A su vez, interesa que los propios empleados disfruten de un trabajo bien hecho y tengan mayor capacidad de empleo.

Algunos cursos bonificados de esta temática:

Inglés profesional para turismo: Recibir a los clientes; Dar información turística; Hacer reservas; Gestión de llaves y equipajes; Cambio de habitación y servicios del hotel; Facturación y cambio de moneda; Información y atención de reclamaciones; Vocabulario y traducción.

“Los sistemas de reserva no son complicados”