Cómo renacer la motivación en el alumno con un buen profesor de matemáticas


A menudo la asignatura de matemáticas suele ser la más complicada de aprobar por parte de los alumnos de cualquier edad y eso hace que sean consideradas aburridas y poco prácticas. Pero sin duda, todo profesor de matemáticas coincide en lo importante que es esta asignatura para el desarrollo intelectual de los niños.

La verdad es que el uso de las matemáticas a lo largo de nuestra vida es constante y da igual nuestra nacionalidad, edad o género. Esto se debe a que gracias a las matemáticas conseguimos pensar con lógica, a razonar de forma ordenada y configurar nuestra mente para la abstracción y la crítica. A través del aprendizaje de las matemáticas podemos conseguir valores de dos tipos:

  • Valores de la voluntad: prudencia, iniciativa, seguridad, confianza en uno mismo.

  • Valores de la inteligencia: afán por adquirir conocimientos, estudiar, hábitos y técnicas de trabajo.

Debido a la gran dificultad que entrañan es frecuente que los niños pierdan interés a la hora de aprender matemáticas y, por ello, es el profesor de matemáticas quien tiene la difícil labor de hacer renacer su motivación.

Como centro educativo innovador, en Best Teacher hemos querido redactar este post para explicar sencillos trucos para despertar el interés de los niños por aprender matemáticas. Presta atención y comprobarás las técnicas de los buenos profesores de matemáticas.

1. Dar un toque de humor a los problemas matemáticos

Si quieres apasionar a tus alumnos tienes que encontrar sus intereses y realizar problemas matemáticos con sus temáticas preferidas. Es decir, si a tus alumnos les gustan los deportes aplica problemas matemáticos sobre fútbol o tenis, por decir algunos ejemplos.

Para poder infundir pasión a los alumnos el profesor de matemáticas tiene que transmitir su propia pasión por las mismas de todas las formas que estén a su alcance.

Si se imparten clases por el simple hecho de impartirlas, los alumnos lo notarán y se aburrirán. Como consecuencia suspenderán las clases y tendrán grandes deficiencias en su forma de razonamiento. Por eso siempre hay que “contagiar” ese interés por las matemáticas y por saber la resolución de los problemas mediante esfuerzo y estudio.

Debido al gran desarrollo de internet y de plataformas como Youtube o Facebook, es sencillo encontrar vídeos donde se explican conceptos como el teorema de Pitágoras o de Tales mediante sencillas canciones que pueden aprenderse en un abrir y cerrar de ojos.

2. Evitar la memorización sin razonamiento previo

Memorizar las fórmulas matemáticas no sirve de nada si no se tienen los mínimos conocimientos asimilados de por qué son así.

Si el profesor de matemáticas enseña a asimilar el lenguaje matemático los alumnos se familiarizarán con él y se sentirán cada vez más cómodos.

El método tradicional basado en la memorización de libros se ha demostrado que es poco efectivo y por ello cada vez más profesionales de la enseñanza, como los que forman la plantilla de Best Teacher, insisten en fomentar la enseñanza desde la practicidad y la experiencia.

Cuantos más ejercicios prácticos se realicen y se dedique tiempo a que sean interiorizados por los estudiantes, mejores serán los resultados de sus exámenes.

El principal inconveniente de la memorización de los contenidos de las distintas asignaturas, como por ejemplo las matemáticas, es que cuando los alumnos se ponen nerviosos y se bloquean no son capaces de realizar simples operaciones matemáticas.

Sin embargo, si se hace hincapié en el entendimiento para poder recordar cualquier tipo de contenido, se comprobará cómo los estudiantes recordarán todo lo que se propongan.

3. Intentar que los alumnos corrijan sus propios errores

Una forma de animar a los niños a perder el miedo a equivocarse es corregir sus ejercicios de forma paulatina y analizando los errores. Es aconsejable que si el profesor de matemáticas identifica un error fundamental para la resolución del problema se lo comente al alumno dándole pistas, en lugar de decirle simplemente: hazlo de nuevo.

Los buenos profesores alientan a los alumnos a no rendirse en el estudio y corregir los fallos que cometen poco a poco transmitiéndoles que todos somos capaces de errar, pero solo los fuertes de voluntad son capaces de rectificar sus errores.