Gastos de educación que podrás desgravar en tu próxima declaración de la renta.


Descubre las particularidades necesarias para poder desgravar de cara a la próxima campaña de la renta de 2016.

EL mes de abril ya está aquí y, un año más, nos trae el quebradero de cabeza que puede suponer poner en marcha la presentación de la declaración de la renta. Para este año 2017, los plazos comenzarán el próximo 5 de este mismo mes para las presentaciones que tengan lugar por vía telemática, siendo el 11 de mayo las presentaciones de carácter presencial.

Una de las novedades que se presentan para este año es que desaparecerá, de forma total y definitiva, el denominado Programa Padre. Con ello, perderemos la ayuda que este programa ofrecía para la realización de la misma declaración de la renta. Desde el año pasado ya se fueron desechando para gran parte de los contribuyentes de este programa, quedando únicamente disponibles para los declarantes de actividades económicas, principalmente trabajadores dados de alta como autónomos.

Para ponerla en marcha, tenemos por vía telemática el sistema Renta Web, al que podremos acceder mediante la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Gracias a este sistema veremos el contribuyente liberado de trabas relacionados con la descarga informática de la información que venían al utilizar el Programa Padre junto al borrador, en el que sólo veíamos reflejados unas rentas determinadas.

Pero no sólo estas novedades resultan interesantes de cara a la declaración de este año, ya que puede que desconozcamos las diferentes reducciones que podemos obtener por algunos de los gastos o servicios empleados en la educación de los más pequeños de la casa.

Best Teacher te puede ayudar tanto en los servicios educativos que ofrecemos, junto a los pasos que tienes que seguir para que estos gastos te desgraven.

Para empezar, ¿qué son las desgravaciones?

Cuando mencionamos que los impuestos gravan, quiere decir que existe una cantidad monetaria que se añade al precio, salario o cuantía sobre la que se aplica dicho impuesto de forma proporcional. Uno de los ejemplos más claros es el IVA que sufren los productos, un Impuesto sobre el Valor Añadido que grava el consumo de bienes y servicios, o el impuesto de sociedades, que grava los beneficios de una empresa.

Por tanto, cuando desgravamos significa que estamos rebajando el pago de un impuesto determinado si se cumplen unas condiciones particulares establecidas en la ley, procediéndose a devolvernos una parte de lo que hemos aportado en el citado impuesto dentro de la declaración de la renta.

El Estado otorga la opción de desgravar los contribuyentes por diversos motivos. Uno de las razones más significativas es para otorgar la oportunidad a las personas que realizan grandes esfuerzos económicos de recibir una parte del dinero que se le aporta al estado dentro de la declaración de la renta.

Hay que tener en cuenta que desgravar no es lo mismo que cuando se produce una “deducción”, siendo esta una rebaja que se realiza sobre una determinada cantidad en cuantías tributarias. Un ejemplo es la deducción por adquisición de una vivienda, en donde se podrá aplicar un porcentaje de la cantidad pagada y, el resultado de éste será el que se podrá deducir de la cuota que se declare en el IRPF del contribuyente.

El caso que nos interesa es el que podemos ser beneficiarios de numerosas desgravaciones por el desembolso que realizamos en la educación de nuestros hijos si cumplimos unas determinadas condiciones que vamos a relatar a continuación:

Gastos escolares.

La formación de nuestros hijos supone un sinfín de gastos a pesar de que en España contemos con una escolarización gratuita. Entre algunos de los desembolsos que tendremos que hacer se encuentran el comedor, el transporte, los libros, el vestuario y los diferentes materiales necesarios para su aprendizaje dentro de las aulas.

Pues bien, si bien es cierto que los gastos escolares no son deducibles de forma general, sí que existen diversos beneficios que nos pueden ayudar en darles la mejor educación.