Profesores con sentimiento: la mayor tecnología para enseñar


profesor con estudiantes  adolescentes

Muchos son los padres que se desesperan por tener hijos que no quieren estudiar, que sacan malas notas, que no atienden en clase y nada más que tienen avisos del profesor y malos comentarios. Es cierto, es verdad que es desesperante. Sobre todo porque lo que veníamos viendo desde nuestra experiencia es que cada vez este fenómeno se producía a edades más tempranas. Nos preguntamos por qué y empezamos a analizar. Si es tu caso, te aconsejamos que te quedes leyendo este artículo, porque te darás cuenta que tu hijo ni es vago, ni es tonto, ni es descuidado, ni es malo y tampoco es porque no quiera hacerlo.

Best Teacher nació con una premisa muy definida: Necesitamos que los niños aprendan pero no a cualquier precio ni de cualquier manera. Queremos que aprendan porque les gusta y que lo recuerden para siempre. Entonces, empezamos a pensar y empezamos a escuchar cómo la gente en septiembre hablan de sus maravillosas vacaciones, te pueden contar hasta el número de piedras que habia en la playa, lo que comieron, lo que vieron, hasta nombres de monumentos que nos parecía imposible de recordar por sus nombres tan realmente raros. Vimos el brillo en los ojos y esa mirada que demostraba que el cuerpo estaba presente pero la mente estaba en aquellas maravillosas playas paradisiacas. Sin duda todo lo que hicieron y vieron les había llamado la atención y sobre todo les habia emocionado.

Entonces asemejándolo al turismo, nos preguntamos ¿ Cómo podemos hacer que el aprendizaje sea igual? Pues si aplicamos el mismo principio es fácil: Hagamos el estudio como si fuera un viaje. Despertemos el interés, hagamos que tengan ganas de contarlo, hagamos que se emocionen con el resultado y que lo recuerden siempre.

Y esto es lo que venimos haciendo, funciona. Y al principio no podíamos definirlo de ninguna manera... simplemente una metodología que nosotros habíamos aplicado, experimentado y que hemos visto que funciona. " Enseñanza por sentimiento" la llamamos. Pero no podíamos determinar ningún principio, hasta que reciéntamente hemos leído un libro llamado " las gafas de la felicidad" de Rafael Santandreu. Un libro donde todas las situaciones de la vida las afrontan desde la psicologia cognitiva, y tiene un capítulo muy interesante sobre el fracaso escolar, y con el que os hemos sentido tan identificados con lo que hacemos que aunque en ocasiones a partir de ahora le parafraseemos, es porque cómo lo expresa es tan sumamente visible, que creo que puede ayudar a padres y profesores a tratar estos niños que les falta esa motivación por el aprendizaje. O al menos a conocer más el método que nuestros profesores particulares utilizan si pueden servir de ayuda en refuerzo escolar un momento dado.

El comienza asi: Los adultos erramos muchas veces en la educación de los niños- y en la de otros adultos también- porque damos por supesto que los demás "deben saber hacer las cosas bien" y que si no lo hacen es porque no quieren... cuando la realidad es que no conocen la tecnología necesaria para realizar el cambio.

Y cuánta razón. Cuando a nosotros nos llama cualquier padre, ya desesperado porque su hijo está suspendiendo todo el curso y necesita un profesor particular para aprobar, en el 90% de las ocasiones nos encontramos con niños muy inteligentes, que evidentemente son muy negados para el estudio, y de las cuales el 90% de las ocasiones es debido a que no han sabido entender qué objetivo tenía aprender eso, o incluso no sabían hacerlo pero el ritmo frenético que deben llevar los profesores en las aulas les impedía explicárselo claramente. Y asi van pasando el curso... perdidos, sin interés y con una falta de objetivos descomunal. Muchas veces nos ha pasado de ni nosotros entender el libro! menos mal que fuimos estudiantes y nos buscamos las catañas para saber hacerlo. Y es justamente eso lo que hacemos... tal y como nosotros lo entendimos en su dia, se lo enseñamos tal cual a nuestros alumnos. Y la realidad es que en muchas ocasiones vemos sorpresa diciendo: ¿ Y ya está? ¿ Asi de simple? Y os podemos asegurar que no se vuelven a equivocar y lo asocian perfectamente sacando notas envidiables. Como dice el señor Santandreu ...la primera premisa es enseñar esta tecnología para que sepan desenvolverse ellos solos e incluso que cojan gustillo a hacerlo y no caer en el error de dar por hecho que el niño sabe realizar las tareas que le exigen.

También otro error, aunque este es más dificil de cambiar pues es por sistema, es la obligatoriedad de la escuela. ¿ Alguna vez habeis hablado con algun anciano que no ha podido ir a la escuela y que se las ingeniaba por aprender donde pudiera algunas letras para escribir? ¿ O leer muchos libros para aprender por su cuenta? En efecto... habia una motivación interior a hacerlo, la enseñanza tenía una connotación positiva, de ser mejor, más listo e incluso de otro status social, y sobre todo quería porque no era impuesto. Como dice Rafael: " la obligatoriedad de estudiar mata la curiosidad" Hoy día tenemos un sistema tan sumamente cerrado y tan impuesto que muchas veces los niños cuya vocación es otra, se hunden en la depresión de ir a clases donde no les despierta ningún interés y les aburre. Hace poco vimos justamente la gran victoria de Yidiel Contreras que ha hecho historia en el deporte español, pues desde hacia 30 años ningún español quedaba el primera posición de los 110 metros valla. Y justamente contaba que de pequeño había sido muy mal estudiante y su madre siempre estaba muy enfadada con él. Y es verdad, cada persona tiene sus cualidades y podemos ser muy buenos y destacar en algo, aunque no sean los estudios . Pero como decíamos, es nuestro sistema, y aunque a nosotros nos gustaría quizá potenciar la escuela libre, una escuela donde las clases no fueran obligatorias, sino que los alumnos pudieran acudir a aquellas de su interés... Esto parece utópico pero no lo es tanto. Pues la mayoria de las veces, el alumno le invade una sensación de " pérdida de tiempo" cuando van a clase impuestamente y no quiere estudiar que le lleva más y más a la depresión pasiva, es decir, dejar pasar el tiempo pero al mismo tiempo tener ansia de hacer otra cosa que le guste mas. Y nosotros nos preguntamos ¿ Hasta qué punto es esto productivo? ¿ Y qué bonito sería tener profesores que contaran historias, su vida vista de un punto educativo? Esto si que gusta! No tanto un sistema y un curriculo impuesto en contenido y tiempo. De hecho nosotros mismos, si nos ponemos a pensar, la mayor parte de las cosas que hemos aprendido fue gracias a nuestra abuela. Quien nos contaba historias, nos contaba lo que leyó en los libros, las obras de Blasco Ibáñez, nos llevaba al teatro, nos contaba anécdotas de los reyes de España como si les hubiera conocido, nos cantaba canciones que iban de historia de España ( recuerdo muy bien la de la reina Mercedes y Alfonso XII) Mi abuela ha tenido una memoria excelente, y la ha encantado leer y cuántas veces hubiera querido tener una profesora como mi abuela, que me quedaba escuchándola horas y no me cansaba porque me parecía muy interesante, y se supone que en la escuela me contaban lo mismo... pero era diferente y contado de otra manera. Y por supuesto el resto de las cosas las he aprendido de viajar, conocer sitios y en definitiva fuera de la escuela. Estamos seguros que once años de escolarización, con seis horas de estudios diarios si estuvieran bien aprovechados y con más libertad de desarrollar el talento y en algo que de verdad interesase al alumno podríamos tener grandes genios en arte, matemáticas, música, cocina, programación... Pues los niños tienen capacidades de aprendizaje mucho mayor que un adulto. Asi que dado que contra el sistema no podemos competir, pero sí podemos incorporar nuestro talento, y desde Best Teacher que conocemos a profesores particulares